Juan Antonio Suárez
‘Cano’, guitarrista flamenco. Entrevista
“No creo que mi evolución
esté peleada con la tradición”
‘Son
de ayer’, tema a tema por Juan Antonio Suárez
‘Cano’
Silvia Calado. Madrid, mayo de 2008
Cumbres Mayores es un pequeño
pueblo fronterizo entre Huelva, Badajoz y casi Portugal.
Antaño perteneciente al Reino de León -como
aún atestigua el Castillo de Sancho el Bravo- y
hoy paraíso del jamón ibérico, ese
rincón serrano tiene un encanto más. Y es
que fue donde empezó a enamorarse de la guitarra
flamenca Juan
Antonio Suárez ‘Cano’. Allí
en la casa familiar, un tío suyo se había
dejado una guitarra con la que el niño empezó
a jugar. Aunque fue a cientos de kilómetros de
distancia, en la Barcelona a la que sus padres emigraron
como tantos andaluces y extremeños, donde el juego
se convirtió en profesión.
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Juan Antonio Suárez
‘Cano’
(Foto Daniel Muñoz) |
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Ya en su ciudad natal, tomó clases
con Tío Remolino, con Manuel Labrador, con Pedro
Sierra... y se graduó en el Tablao de Carmen,
donde “adquirí oficio tocándole a
gente que hoy son primeras figuras”. Tras seis meses
en Japón con Belén
Maya, se asentó en Madrid convirtiéndose
en guitarra habitual de distintas compañías.
Pero algo comenzó a cambiar: “A partir de
ahí, empecé mi faceta como compositor, haciendo
música para obras de teatro. Y he hecho mucha música,
para espectáculos que sólo se han hecho
en el extranjero, para artistas como Andrés Marín
o Merche
Esmeralda”. La oportunidad de presentarse en
solitario se presentó en Holanda, compartiendo
con el bailaor Andrés Marín y con el cantaor
El Falo el cartel ‘Vanguardia flamenca’.
Y no es que tuviera una imperiosa inquietud
por ser concertista: “Yo siempre me he considerado
un guitarrista de baile, porque es lo que aprendí
y lo que me gusta. Y empecé a componer, a tocar
solo. No fue algo premeditado, pero es algo que me encanta.
Cuando empiezas a componer, empieza a fundirse eso que
se supone que es ser guitarra solista. La historia es
que a mí me gusta hacer música y tocar música.
Y, realmente, me gusta mucho tocar solo, disfruto mucho”.
La primera oportunidad de registrar su propia música
se la brindó Gerardo
Núñez al presentarlo, junto a otros
jóvenes guitarristas, en ‘La
Nueva Escuela de la Guitarra Flamenca’. “Ir
de la mano del maestro Gerardo, uno de los grandes guitarristas
de este tiempo, es una maravilla. Es una presentación
porque como trabajamos tanto fuera, los aficionados no
nos suelen conocer. Y ese disco era un poco “lo
dice Gerardo”. Y si confía en esta gente,
será por algo”. Y entonces, a Canito comenzaron
a conocerle “un poquito más”.
Hará como cinco años, decide
dar luz verde a un nuevo proyecto: su primer disco en
solitario. “Nace porque, de repente, yo hago un
espectáculo que llevo a los teatros con el título
‘El almaire de los gitanos’. Monté
lo que tenía pero, al cabo del tiempo cuando lo
escuché, me pareció que molaba lo que sonaba”,
explica el guitarrista. Pero plasmar aquella música
no fue una labor de hoy para mañana: “He
tardado mucho tiempo en terminarlo porque he ido poquito
a poco, conforme podía, reuniendo a la gente que
quería”. Y eso, lo que quería, confiesa
que siempre lo tuvo claro. Algo sencillo, pero fundamental:
“Ser libre, eso es lo que quería contar con
mi instrumento y con mi música. Aunque estemos
en democracia somos libres hasta cierto punto. Y en el
único ámbito en el que me puedo permitir
ser totalmente libre es en la música. Eso es lo
que he conseguido y lo que el disco tiene de valor, hacer
justamente lo que quería, que era ser libre”.
¿Por qué ese título,
‘Son
de ayer’?
El título no se lo puse yo. Quise
que se lo pusiera un tío mío, que me conoce
muy bien y conoce muy bien mi música. Yo no me
atrevía a tener una visión desde fuera para
poner el título, que me parece algo fundamental.
Le puso ‘Son de ayer’ porque es música
que lleva mucho tiempo conmigo y que estaba ahí
esperando salir. Un poco el ‘son’ como juego
de palabras con el sonido, con el soniquete. Y ‘de
ayer’ porque realmente es una música con
la que cierro una etapa de mi vida y abro otra nueva con
una evolución distinta. Ya esto quedó atrás,
es el sonido de ayer aunque sigue siendo parte de mí.
Ahora entramos en otro lado, hay que evolucionar.
Juan Antonio Suárez
‘Cano’
(Foto Daniel Muñoz) |
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¿Y eso no está
reñido con la evolución que entraña
tu música?
Yo creo que no, espero que no. Y en el
disco lo mismo que hay un arreglo súper contemporáneo,
vanguardista o muy abierto armónicamente, te encuentras
a toda mi familia cantando por tangos como muy primitivos.
A mí me encanta la tradición, es de donde
hemos aprendido. Pero también soy un amante de
la música, de todas las músicas, y no creo
que esté peleada mi evolución con la tradición,
creo que sale de ahí de hecho.
¿Cuál es ese nuevo
camino?
Es distinto, no sabría decirte
bien cómo es, porque es un sentimiento personal
y no sé cómo se puede ver desde fuera. Pero
sé que es distinto porque las cosas que últimamente
compongo, aunque sea una percepción subjetiva,
tengo la sensación de que son distintas. He cambiado
un poco a la hora de componer, he dejado atrás
esa forma de hacerlo, aunque sigue siendo parte de mí
y está ahí. Ahora hay otros aspectos de
mí que están surgiendo y son, quizás,
más bonitos.
Pero ya ‘Son de ayer’
presagia algo nuevo no sólo en ti, sino en la música
flamenca...
Sí. No lo he tratado como un disco
convencional de guitarra. He dejado que mi mente y mi
corazón hicieran lo que tuvieran que hacer. He
pensado en hacer un disco de música, lo que pasa
es que yo soy guitarrista y soy flamenco. Sí es
verdad es que hay cosas que están más abiertas,
llámalas equis, no me gusta definirlas. La etapa
nueva etapa digo que es más bonita, sin dejar de
mirar hacia allá, algo que hago naturalmente porque
es así como lo siento. Cambia, quizás, en
que en algunas cosas me he vuelto más sencillo,
al menos, de momento. Uno se tiende a complicar con tanta
facilidad que, bueno, es mejor empezar sencillo.
¿Sientes la presión
de decir algo nuevo?
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| "Jamás
me he planteado hacer algo nuevo, ni decir algo
nuevo" |
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No, no. Jamás me he planteado
hacer algo nuevo, ni decir algo nuevo. Yo toco lo que
toco porque así me sale. Hay gente que se plantea
hacer algo nuevo, y es un trabajo, mola mucho la gente
que lo hace. No valgo para eso. Sí hay planteamientos
previos de cómo se puede trabajar, pero no de la
música que va a salir.
¿Y presión por
componer repertorio propio?
Yo es que tengo la suerte de que disfruto
sacando cosas. No es una presión, sino lo que me
da un poco de vidilla.
Como dice poéticamente
en el libreto Félix Grande, ¿sufres?
Mmmmm. No sufro, disfruto. Lo
que sí es cierto es que en ese disfrute hay momentos
mejores y peores. Hay ciertas ideas o imágenes
que las quieres plasmar en música que, dependiendo
de la idea o de la imagen, te llevan a un estado que tienes
que transmitir y sacar en notas y en sensaciones. Sí
es cierto que puedes entrar en un estado más así,
pero no, no he sufrido, para mí es un gozo. Le
daría al gozo un porcentaje más alto. Tampoco
le diría sufrimiento, sino más bien un poquito
de fatiguitas.
Una pasada tener un texto suyo...
Félix Grande es un pedazo de artista,
es tener a una de las plumas más importantes de
este país, es tener a un pedazo de artista. Igual
que tener a Lole, tener a Antonio Maya, tener a los Cachapines,
tener a toda mi familia, tener a Hideo Sekino... La verdad
es que estoy que me salgo del gozo de tener a la gente
y con el cariño con el que la tengo. Es un disco
de mucho cariño. De José Pablo Vega, que
ha hecho el diseño, que me parece hermosísimo,
lo ha plasmado de una forma muy bonita, como si fuera
la pared de mi casa y el cuadro que está en mi
casa, porque entras a mi casa, a mi forma de ver las cosas,
a mi música, a mi vida. La idea también
contextúa. Por naturaleza, ha salido todo así.
¿Y el cuadro de la portada?
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| "A
mí lo que más me gusta de todo es
la naturalidad que yo encuentro en las juergas nuestras" |
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Es una obra de Antonio Maya y es el último
cuadro de un trabajo sobre gitanos. Es un cuadro de dos
por cuatro metros, realmente, una maravilla. Fui a su
estudio porque me brindó que eligiera el que yo
quisiera porque le encantó el disco. Aparte de
ser una pintura que me puso los pelos de punta, es que
era el disco y el sentido del disco. A mí lo que
más me gusta de todo es la naturalidad que yo encuentro
en las juergas nuestras, a mí lo que más
me gusta del mundo es ver la naturalidad de una gitana
o a un gitano bailando por tangos. Y estaba en ese cuadro.
Todo empezaba a encajar
Dices por tangos, y no por bulerías...
Los extremeños somos más
de tangos que de bulerías. Allí las bulerías
que tenemos son los jaleos. Pero los extremeños
somos más de tangos, es lo que más hacemos
y a mí, personalmente, lo que más me gusta.

Juan Antonio Suárez
‘Cano’ (Foto Daniel Muñoz)
Una de las ideas que ronda ahora
a Canito es poder llevar a escena todo el sabor de las
fiestas familiares -por tangos- que se grabaron para ‘Son
de ayer’. Algún festival extranjero ya ha
mostrado su interés en que suceda aunque, de momento,
lo que sí está confirmado es una presentación
más íntima en la sala pequeña del
teatro Español de Madrid el próximo 5 de
septiembre: “Intentaré adaptar el repertorio
todo lo que pueda porque ahí con todo el mundo
no es posible”. Pero quizás lo sea en otro
foro. Como dice el guitarrista, “planes hay muchos,
ganas hay muchas. Lo que falta es que lluevan los contratos.
Jajaja”.
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