Diego Amador, pianista
y cantaor flamenco. Entrevista
“Soy ‘camaronero’
pero me acuerdo
de todos y, sobre todo, me acuerdo de mí”
Silvia Calado. Mont de Marsan, julio de 2008
Aunque se ha quedado grabado
a fuego el concierto del año pasado, esta vez Diego
Amador no estaba en Mont de Marsan para tocar. Al
festival francés venía esta vez a ayudar
a su admirada cantaora La
Susi, como director musical de su concierto. Y aprovechando
el ir y venir entre bambalinas, echó un ratito
hablando con Flamenco-world.com sobre ‘Río
de los canasteros’, su último trabajo discográfico.
De todos es conocida su polifacética capacidad
musical, pero ahora “quiero que la gente sepa que
lo mío es tocar el piano y cantar”. Y eso
es lo que más destaca en este álbum, su
eco abiertamente ‘camaronero’, pero en armonía
con su personal arte para rasguear sobre el piano de cola...
y con su increíble humildad.
Diego Amador (Foto Daniel
Muñoz) |
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¿Cuál es el concepto
de ‘Río de los canasteros’?
La idea es de hacer más lo que
hago en el directo, que es tocar el piano y cantar. Yo
toco en los discos muchos instrumentos, he tocado con
mucha gente otros instrumentos, pero yo quiero que la
gente sepa que lo mío es tocar el piano y cantar.
De momento, ¿no?
No, no, yo creo que ya está la
cosa definida. Cuando uno está en el estudio se
graban cosas y, bueno, vienen los colegas y te piden que
toques el bajo, esto, lo otro. Pero mi instrumento es
el piano… y cantar.
¿Cómo se compaginan
esas dos facetas tan diferentes?
La verdad es que el instrumento del piano
es clásico, de fuera del flamenco. Y ya cuando
te pones a cantar… Pero creo que es una cosa bonita
porque te pones a tocar flamenco en un instrumento que
no es flamenco, pero que suena flamenco, y después
te pones a cantar flamenco… que suena flamenco.
Creo que es algo nuevo para la gente y lo recibe bien,
se queda como asombrada al principio cuando escucha una
soleá tocada al piano y ahora te pones a cantar
por Juan
Talega, pero bueno.
¿Te molesta que te tachen
de ‘camaronero’?
Yo lo he dicho muchas veces y lo diré
siempre, que soy ‘camaronero’ hasta los huesos,
que me voy a morir siendo ‘camaronero’. Pero
me acuerdo de todos y, sobre todo, me acuerdo de mí.
Yo voy creando poquito a poco un estilo. Uno coge de un
lado, de otro y de otro, pero lo importante es que después
te suene a ti. A veces, te puede sonar más a Camarón,
pero otras lo mismo te suena más a Juan Talega.
Me gusta mucho cantar por soleá y las letras suyas.
Pero mi filtro es Camarón. Por donde al final lo
paso todo es Camarón.
Pero además del cante
y el piano, hay bajos tuyos, mandolas…
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| "Todo
lo que compones siempre vale, el rollo es actualizarlo" |
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Los arreglos, todos. Es un disco que
me lo he raspado entero en la casa y los arreglos siempre
son míos. Lo he ido trabajando poco a poco. Tenía
cosas antiguas a las que les he ido dando vueltas. Pasa
un tiempo, se queda antiguo al cabo de los años,
pero lo retomas, le das otra vueltecita y lo rescatas.
Todo lo que compones siempre vale, el rollo es actualizarlo.
Hay colaboradores bastante señalados,
¿no?
De lujo. Son mis colegas y mis ídolos.
Como, por ejemplo, es Tomate
o es mi hermano Raimundo o es Luis Salinas. Son todos
bicharracos con los que he crecido y ahora son colegas
míos, mi hermano es mi hermano, con Tomate me he
tirado muchos años tocando, aprendiendo mucho.
Luis Salinas es mi hermano argentino; lo quiero mucho
y él a nosotros, a Tomate y a toda mi familia.
Es un ídolo mío porque es uno de los guitarristas
que más me gustan del jazz latino y de otras músicas.
Como tengo a Birelli, a Pat Metheny… Salinas es
uno de ellos, me encanta.
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Diego Amador (Foto Daniel
Muñoz) |
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La guitarra es fundamental en
la familia Amador…
La guitarra es lo más importante.
Yo creo que en mi familia lo primero es la guitarra. Fue
muy bonito el concierto
de Mont de Marsan en el que se vio a todos los Amador
con una guitarra en la mano.
¿Y Carles Benavent?
Bueno, Benavent, es el más importante
y no sólo para mí. Aunque la gente no se
dé cuenta dentro del flamenco, Benavent
es una de las aportaciones más importantes para
que el flamenco se pueda armonizar, para que se pueda
encontrar con otras músicas, que se pueda enriquecer
más. Benavent y Amargós son mis dos maestros.
Yo desde que tenía nueve años escuchaba
sus discos. Fíjate, un niño con nueve años
que escuche esa música. Pues era así. Y
todavía la sigo escuchando. Benavent es mi maestro
y es el de toda la juventud flamenca. Es una persona muy
importante dentro del flamenco, igual que Jorge
Pardo. Es una cosa de otro planeta.
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