Pedro Ojesto
Biografía, discografía, Real Audio y comentarios de los lectores

"Del flamenco a mí lo que más me gusta no son los pianistas, son los guitarristas"

 

 

 

 

 

“Ha llegado el momento de que el flamenco se abra”

 

 

 

 

 

 

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Las manos de Pedro Ojesto (Foto: pedroojesto.com)

Un modelo de fusión

A propósito de aquel proyecto, quien fuera su productor recuerda que “fue un paso importante para el flamenco porque abrió la puerta a otras adaptaciones siguiendo ese modelo. Nosotros tardamos casi dos años en preparar la música de ese disco y suele hacerse todo mucho más rápido, cogen el cliché y lo repiten. Nosotros parimos un concepto de fusión, nos metimos a fondo en la música francesa para que no perdiera su poesía y su contenido, que es mucho, y respetando el flamenco, lo intentamos agrandar un poquito. En esa línea no hay muchos trabajos con nivel”.

 
"‘Chanson Flamenca’ fue un paso importante para el flamenco porque abrió la puerta a otras adaptaciones siguiendo ese modelo"

Y ha tenido continuidad con el disco de Ana Salazar ‘Canta a Edith Piaf’. Cuenta que la cantaora y bailaora gaditana “participaba con mi grupo antes de la ‘Chanson’. Y ya ves el resultado. Se han vuelto locos con ella y es un formato mucho más fácil de llevar que el de compañía. Ana es una estrella que canta y baila muy bien, tiene muy buena imagen, es fantástica”. En ‘Quiero’ da una pincelada, “ese punto que tiene así fresquito, pues quería unos estribillos con unas letritas y me hacía falta la voz. Ella era perfecta”.

A pesar de las colaboraciones especiales, el corazón del disco es la formación de trío. “He pretendido que mi lenguaje personal en este disco sea de trío, los músicos y yo... luego, los invitados. Eso nos lo hemos trabajado bastante antes de ir a grabar. Funcionamos de una forma muy democrática. En principio, yo lo he propuesto y se trataba de desarrollar mi música y quiero de ellos su aportación de una forma libre y que la hagan propia, que se impliquen, que sean parte de mi lenguaje”.

¿Piano flamenco?

El lenguaje de Pedro Ojesto está canalizado por un piano, un instrumento cuyo papel en el flamenco aún se está definiendo. “Yo estoy de acuerdo con Diego Amador cuando dice que el piano flamenco no existe. Existe la guitarra y existe Diego Amador. A mí me gustan los músicos por encima del instrumento y del estilo”. Y sentencia que “del flamenco a mí lo que más me gusta no son los pianistas, son los guitarristas. Cuando un pianista limita al piano a imitar a la guitarra no es lo que más me gusta, no me gusta que no se desarrolle el piano como lo que es. El pianista ha de ser consciente de su instrumento. Los pianistas que más me gustan no son flamencos”.

Cree que aún queda camino por recorrer: “En unos años ya se podrá hablar de piano flamenco. Estamos sufriendo las crisis, los cambios de piel de toda esta abertura”. Confiesa que “hay momentos de euforia en los que uno consigue con el piano cotas altas y luego momentos de complejo porque lo que pesa es la guitarra, quien pesa es Paco de Lucía, que es el jefe, el maestro y el mayor innovador en el flamenco. ¡Ni piano ni gaitas!”. El dilema es que “aportas al flamenco un sonido de piano que no viene del flamenco, entonces crees que el flamenco puede salir ganando. De ahí la preocupación de sentirme dentro para poder yo mismo ser selectivo”.

 

Pedro Ojesto
   

También rompe una lanza a favor de quienes iniciaron la senda del piano flamenco, músicos como Arturo Pavón o Pepe Romero: “Hay que defenderlos porque son los primeros. Los pianistas antiguos tienen un sabor por el que empezar cuando uno quiere evocar la tradición del piano”. Además, considera que es importante no sentirse solo. “Al empezar el directo de la ‘Chanson’ había, como muestra de la tradición, unas diapositivas de Edith Piaf y de Manolo Caracol, que estaba con Arturo Pavón al piano. Para mí era una alegría, pues pensaba que yo no soy aquí el culpable, la culpa la tiene otro señor y con un sabor increíble. Eso sí que es flamenco. Ellos le dieron la entidad”. ¿Cuál es el problema? “Que a los pianistas de ahora no les gusta tocar como tocaba Pavón. Nos gusta Chick Corea, Keith Jarret, los pianistas de jazz. Y estos son unos bichos tocando el piano. Lo que queremos es traducir esto desde el flamenco, es lo que buscamos, es nuestro camino”.

Sea como fuere, resulta cuanto menos llamativo que durante el pasado año se editaran más discos de pianistas que de guitarristas flamencos. “No sé a qué responde. Puede haber sido una coincidencia, que ha llegado el momento de que el flamenco se abra”. Profundizando en este tema, divide a los pianistas que tocan flamenco en dos grupos: “Los que están de ida, que son flamencos y han accedido al piano desde dentro; y los que, desde el piano, han accedido al flamenco. Ese es mi caso”. Afirma que “en la carretera estamos todos, unos de ida y otros de vuelta. Lo que he observado es que han salido más flamencos que tocan el piano que pianistas que tocan flamenco”. Recuerda que empecé “a la vez que Chano Domínguez tocando jazz hace ya veintitantos años. Aunque él era de Cádiz y lo llevaba muy dentro, tocaba jazz”. Y piensa que “ahora quizás es el momento de flamencos que han accedido a tocar el piano como Juan Cortés, Pedro Ricardo Miño, Diego Amador”.

 
"Yo tampoco entré al jazz directamente, sino por la fusión del jazz. Una vez dentro, empecé a buscar, igual que me ha pasado con el flamenco"

Por la experiencia en la Escuela de Nuevas Músicas, que fundó en 1994 y de la que es director y profesor, comenta que “hay alumnos gitanos jovencitos que quieren tocar el piano, pero tienen una gran contradicción. Los padres les llevan a aprender piano para tocar salsa y ‘tumbaos’ en el culto. Me da pánico pensar que esta generación que tenía que dar el paso para tocar flamenco al piano van a encontrarse con un obstáculo enorme en sus familias. Por tangos, todavía, pero para aprender a tocar una seguiriya o una soleá o una alegrías no están apoyados”. Está también el caso de “alguno que quiere hasta aprender jazz, pero les cuesta mucho entrar en el beat del jazz, dejar el beat latino y entrar en el ‘swing’. Yo sé que los gitanos llevan muchos años hablando del jazz, pero el ‘swing’ para ellos es otra cultura. Los que hemos hablado varios idiomas lo sabemos. El ‘swing’ tiene una articulación rítmica diferente y, si no estás apoyado por un entorno, es imposible. Tienes que tener, al menos, cuatro colegas con los que tocar y escuchar discos”.

Aún así, es optimista y ve que “hay una puerta de entrada que es el latin jazz”. A su experiencia se remite: “Yo tampoco entré al jazz directamente, sino por la fusión del jazz. No fui directamente a Charlie Parker, sino a Chick Corea. Una vez dentro, empecé a buscar, igual que me ha pasado con el flamenco. Yo no entré por Sabicas ni por Caracol, sino por Camarón con Carles Benavent. Ahora mismo me gusta más lo antiguo. Todas las fusiones de aquella época de Camarón y Paco de Lucía son ya historia. Y ya sólo nos queda la nostalgia. Cuando los oigo me emociono por lo bonitos que son y por pura nostalgia”.

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Más información:

Entrevista a Diego Amador, pianista (julio, 2003)

Entrevista a Juan Cortés, pianista (septiembre, 2003)

Entrevista a Pedro Ricardo Miño, pianista (febrero, 2004)

La web oficial de Jorge Pardo en Flamenco-world.com: noticias, discografía, entrevistas, RealAudio, vídeos onlines, galerías de fotos, agenda...

Galería de fotos de Ana Salazar, por Daniel Muñoz

 
 
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