Pitingo Biografía,
discografía, audio y comentarios de
los lectores
"Lo importante
es meterle el flamenco a la gente de una manera adornada,
si no, se va al garete"
Entrevista a Pitingo, cantaor
flamenco. ‘Soulería’, tema a tema
“Lo que debería dar
miedo es
no crear nada en el cante flamenco”
Silvia Calado. Madrid, mayo de 2008
Cuando la discográfica
se percató del éxito en directo de ‘Soulería’,
quiso dar la vuelta al segundo disco de Pitingo. Algún
detalle cambió, la fusión entre soleá
y bulería se precipitó, pero el cantaor
onubense se negó a prescindir del flamenco. Ahonda
el álbum en esa fórmula única de
la ‘soulería’, convirtiéndolo
ya en el prisma por el que sólo él mira
lo mismo a clásicos de la otra orilla como ‘Killing
me softly’, que a clásicos de la orilla jonda
como La Niña de los Peines, Fernanda de Utrera,
fandangos de Alosno o la taranta del Frutos con Juan Habichuela
a la guitarra. Eso sí, no se sorprendan si tras
un quejío, se encuentran un golpe de voz a lo Whitney
Houston. “Si no, no soy Pitingo”,
apostilla el artista. Mejor que lo explique él
mismo: ‘Soulería’, tema a tema.
Pitingo (Foto Daniel
Muñoz)
‘De Ayamonte a Mississippi’
“Está inspirado en el ‘Dont’
worry be happy’. En principio, lo íbamos
a hacer con la melodía original, pero las cosas
de los permisos... Y pensamos incluso en quitarlo. Pero
estaban ya Juan Carmona, mi primo Fernando, su niño
jaleando... Además, es un tema que al Tío
Juan (Habichuela) le gusta mucho porque habla
de él y hasta me dio las gracias. Así que
lo dejamos cambiando un poco la melodía. No es
lo que queríamos, pero nos ha forzado a hacer algo
diferente. El título es por los coros, por el rollo.
La melodía que hicimos es muy negra, muy del Mississippi.
Y es el único tema del disco clasificado como una
‘soulería’, el palo de Pitingo... que
no un palo nuevo, para que nadie se enfade”.
-Lo mismo algún día
hace alguien una soulería...
“La malagueña de Chacón
supongo que sería una innovación en aquella
época. Las colombianas o las guajiras fueron una
modernidad. Supongo que entonces dirían que estaban
locos. Dentro de cien años, los gitanos cantarán
por soulería igual que por soleá. Jajaja.
“Después de esta soleá, voy a cantar
un poquito por soulería”. Ojalá estuviéramos
para verlo”.
-Estará Juan (Habichuela,
apuntan por detrás)...
-¿Funciona cada vez mejor
el encuentro entre soul y bulería?
“Sí, sí, es una cosa
que me sale sola, ya tengo muy asumido el concepto, el
rollo. Incluso llega ahora este coro nuevo y tengo ya
la técnica para guiarlos... y lo cogen estupendamente.
Al rato, ya están en ellos dando palmas por bulerías”.
-En el DVD
se te ve en los ensayos dirigiendo al coro. ¿Costó
mucho?
“No, no, qué va. Estuvimos
un día nada más. Metieron el tema de la
bulería muy bien, de verdad, no les costó
nada. Esa gente tiene mucho ritmo y explicándoselo
bien... Con mi inglés chabacanero se lo explicaba,
se partían de risa, pero me entendían”.
‘Killing me softly’
"Y
quieras que no, te compras ‘Soulería’
y te escuchas también una soleá de
Fernanda"
“Surgió a raíz del
espectáculo ‘Soulería’ porque,
en principio, no iba a entrar en el disco. El disco ha
dado un giro desde que hicimos el espectáculo.
Lo teníamos enfocado de otra manera porque yo no
quería dar esto tan pronto, ‘Soulería’,
pero ha sido el público el que lo ha exigido, no
he sido yo. Me han obligado -que yo estoy encantado- a
hacerlo todo más deprisa. Yo quería un disco
más flamenco pero, puesto que pasó lo que
pasó en el Teatro Calderón y luego en el
Bellas Artes, la discográfica se dio cuenta y dijo
que había que darle un giro al disco. Aparte, ellos
ven todo lo que ha venido, voy por la calle y me para
la gente de veinte años, lo mismo que la gente
que me escribe por internet. Y quieras que no, te compras
‘Soulería’ y te escuchas también
una soleá de Fernanda, la taranta del Frutos y
los fandangos de Alosno. A lo mejor en Alosno me van a
crucificar, pero mucha gente va a saber lo que es un fandango
de Alosno. Y eso, aunque está adornado, habrá
gente que vaya por la calle cantándolo. Mira los
negros del coro, ya saben lo que es, ya lo tienen en la
cabeza”.
Pitingo (Foto Daniel Muñoz)
“Lo importante es meterle el flamenco
a la gente de una manera adornada, si no, se va al garete.
Siempre habrá gente aficionada, pero cada vez hay
menos, muchísima menos, la gente está dejando
de ir a las peñas. Y tienes que dar el flamenco
de otra manera. Está naciendo gente nueva, es normal.
Ni los propios flamencos de mi edad quieren ahora mismo
escuchar el flamenco que a mí me puede gustar,
el clásico de toda la vida. Tú le hablas
a muchos de mi edad, dedicados al flamenco, de La Niña
de los Peines y no saben ni un cante, y ni idea de
quién es Marchena,
Bernardo
el de los Lobitos o Juanito
Mojama. Es una pena. Y de esta manera, quizás
a mucha gente le pueda llegar. Camarón
llegó al público por la manera de cantar
que tenía, sin saberlo él, más comercial.
Y hasta La Niña de los Peines... Esa es la que
más me gusta a mí, mi número uno,
la tengo en el sentío. Hay unos tientos en el disco
de La Niña de los Peines, luego adornados con un
coro gospel, con una batería... Y la gente está
escuchando, de paso, un cante suyo. Lo mismo el día
de mañana salen los flamencos con guitarra eléctrica,
vete a saber. Todo ha avanzado tanto...”.
-¿Es cuestión también
de cambiar la imagen que proyectan los flamencos?
"En
las grandes superficies están poniendo el
disco en la sección de pop. Para mí,
genial, porque llegas a otro tipo de público"
“Claro, la gente dice que no parezco
flamenco. El otro día decían en la compañía
que en las grandes superficies están poniendo el
disco en la sección de pop. Para mí, genial,
porque llegas a otro tipo de público. Y la campaña
que están haciendo es más de un artista
de pop que de un artista de flamenco. Estupendo si el
disco vende, yo no me voy del flamenco. Hay temas más
comerciales, hay que vender, pero también hay flamenco.
La discográfica sí quería que quitara
la soleá y todo eso, pero dije que no, no lo quitaría
en la vida. Si no, no sería soulería, sería
gospel o soul o flamenco. El flamenco tiene que cambiar
para bien. Que se pierden cosas, lo mismo el salvajismo
cantando, personalidad, pues sí, pero ahora hay
muchos discos... Antes, cuando no había discos,
cada uno tenía que hacer su estilo, no les quedaba
más remedio para llegar a la gente y para diferenciarse.
Ahora la gente con que tenga ritmo trabaja. Cantaor para
bailar, cualquiera que tenga ritmo. Aunque no conozcan
los cantes, todos te saben cantar una soleá, unas
alegrías... Aunque sea una y empezando por Cádiz
y terminándola por Alcalá, que los hay muchos.
Pero bueno, es una soleá”.
‘Killing me softly with
his song’
“Al principio, la íbamos
a hacer por bulerías, pero vi que era mejor respetar
el tiempo, como por tangos. Más que nada, para
que la gente pueda asimilarlo, para que lo pueda bailar.
Lo íbamos a hacer más lento, luego ya metimos
más caña y la verdad es que quedó
muy bien. Es la versión de Roberta Flack, su forma
cantada desde que empieza hasta que acaba, pero dándole
los detallitos flamencos”.
‘Silencio’
"Hay
muchas partes del disco de las que estoy muy contento
porque, aunque no estén muy bien cantadas,
están muy sentidas"
“Son fandangos de Alosno. Al principio,
queríamos meter coro normal de Alosno, pero nos
atrevimos a darle un rollo diferente. Tere Bautista, Ángela
Bautista y yo metimos los coros, que son también
muy ‘souleros’, sin irnos del ritmo de los
fandangos de Huelva. Y tampoco la guitarra, que pasa por
todos sus acordes, ahí no está desvirtuado
nada. Las letras están hechas justo en una época
de problemas personales y es uno de mis cantes preferidos
por el momento en el que se grabó y porque están
compuestas con muchas fatigas esas letras. La forma en
que está cantada, pienso que es de lo mejor que
hay en el disco de sensibilidad. Hay muchas partes del
disco de las que estoy muy contento porque, aunque no
estén muy bien cantadas, están muy sentidas.
Y estoy más contento de eso que de haber hecho
algo muy difícil. Mira, aquí me duele, y
se nota el momento malo que he podido pasar. También
se notan los momentos buenos, pero los malos si escuchas
bien, se aprecian más. Los tientos, por ejemplo,
los canté tres veces. Por supuesto, había
otras tomas más difíciles, pero escogí
esas porque me gustaba la manera en que están dichas.
Y en los fandangos de Huelva, exactamente igual. Los tientos
y los fandangos se grabaron el mismo día. Si los
escuchas bien, te das cuenta de que aparte de que está
el color de la voz exactamente igual, están cantadas
de manera muy parecida”.