|
|
|
Camarón, su discografía
completa
por José Manuel Gamboa

"El álbum
es semejante al anterior, quizá algo menos acústico,
con Paco de Lucía y Tomatito en las guitarras,
la producción de Pachón y la dirección
musical de Paco" |
|
Tras otro paréntesis bienal reaparece
Camarón con "Calle Real". Santiago Monforte
fotografía a Camarón en penumbra y cubierto
por un sombrero, como ocultando su aspecto. Ni que decir
tiene que al poco tiempo observábamos una considerable
proporción de personajes maqueados con semejante
chapeo. El álbum es semejante al anterior, quizá
algo menos acústico, con Paco de Lucía y Tomatito
en las guitarras, la producción de Pachón
y la dirección musical de Paco. Pepe de Lucía
no interviene. Los temas, a excepción del que abre
el álbum, "Romance de la luna", escrito
por Paco Ibáñez y Paco Ortega (P. Ortega e
Isabel Montero) sobre textos de Lorca, y "Ná
es eterno" de M.S. Melchor/José Soto, los suscribe
José Monje en comandita con otros autores: Antonio
Humanes, Ricardo Pachón, M. S. Melchor...
El "Romance" está compuesto
en ritmo de tanguillos y a las guitarras se les agrega Carles
Benavent al bajo. Comienza y concluye con "lolailos"
del coro. Nada destacable aparte del propio cantaor. "Esclavo
de tus besos" es una airosa bulería donde interviene,
además de los mencionados, Rubén Dantas al
cajón. En algunos pasajes escuchamos cantes de la
Perla de Cádiz y concluye con el juguetillo "La
vida, la vida es/es un contratiempo/la vida, la vida es",
tantas veces usado por Camarón para rematar sus actuaciones,
que aquí está a cargo del coro, al que se
suma un teclado inarmónico o un bajo sintetizado
(?). El estribillo que Camarón hace junto a los coros
en los tangos "Yo vivo enamorao" ha sido igualmente
popular. Con una bulería corta jerezana se inicia
"Yo soy el viento" que tan bien canta el gitano
rubio con voz doliente. También es el coro quien
inicia con el fandango a cané "Calle Real",
fandango que José remata en alto para meterse de
lleno y por derecho en los valientes aires alosneros -aquí
está sublime-. Los arreglos de cuerda de Joan Albert
Amargós engrandecen y no empalagan. Las guitarras
bien templadas, tocan a la manera local del pueblo minero
que impusiera Bartolomé Cerrejón Cerrejón,
El Pinche. En la bulería "Ná es eterno"
(of course) palmas y guitarras acompañan la hermosa
voz del cantaor, no hace falta más. El meollo de
este número es, a nuestro gusto, la estrofa que comienza
con el verso "Luna que brilla en los mares" que
hace muchos años conocíamos por Sebastián
Blanco (¿su autor?). Para la rumba "Caminando"
se refluerza el sonido del bajo y las percusiones y finaliza
con un estribillo coreado sobre el que Camarón se
recrea. Concluye el disco con un homenaje a la Perla de
Cádiz, de la que hace unas bulerías repletas
de ángel y donosura acompañado de guitarras
y palmas.
|
| |
|
|

|